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"DIME QUE CLASE DE CIUDADANO (A) ERES Y TE DIRÉ EN QUE SOCIEDAD VIVES"

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El favor de la historia mediante los legado de los mártires

El favor de la historia mediante los legado de los mártires

En el transcurrir del tiempo la personalidad del hombre en una etapa de su desarrollo hacia la vejez tiende a desgastarse moralmente, éticamente, civicamente, y esto trae como consecuencias que los comportamientos, las actitudes, las acciones, los ejemplos, se caractericen en las ausencias, carencias, de las normas, principios, costumbres, disciplinas, esto pasa cuando no asumimos los avances, los desarrollos indetenibles, modernos, tecnológicos, de la evolución humana, junto a las modalidades de nuestros jóvenes, los cuales son renovadores de ideales permanentes.

Así como también podría ser por un sistema de poder impuesto a la sociedad de una manera manipulada por POTENCIAS MUNDIALES, que les conviene tales desgastes educativos.

Estas imposiciones sociales nos conllevan mediante unas profundas hipnosis e ignorancias colectivas, descuidar, dejar a un lado nuestras responsabilidades, deberes sociales para con las familiares, niños, jovenes, sociedad, en su educación MORAL, ÉTICA, CÍVICA, esto nos está transformando cada vez más profundamente a todos (as), los cuales vamos demostrando los poco sentido del bien común que no permitimos fluir.

Donde les estamos dando más prioridades a las cosas materiales, superficiales, que a las buenas relaciones con humildad, solidaridad, dignidad, honestidad, para con nuestras familias, junto a todos nuestros relacionados en armonías, felicidad social, las cuales han sido concebidas por la mano divina.

Y ha consecuencia de toda esta dejadez educativa estamos de una u otra forma contribuyendo con el fortalecimiento de las degeneraciones, degradaciones, descomposiciones sociales, que observamos en el día a día a causa de nuestros comportamientos, acciones, actitudes, ejemplos ciudadanos, que transmitimos hacia todos nuestros relacionados a través de las inmoralidades, corrupciones.

QUIENES LOS ASUMEN...

Lo bueno es, que no todo está perdido, existe algo positivo a nuestro favor, y es que la historia nos favorece por los legados de nuestros mártires.

Los cuales nos han heredado mediante la historia, sus nobles causas e ideales que a través de sus luchas incansables, sus orgullos patrióticos, nacionalistas, heroicos, siempre dirigidos hacia el bien colectivo, logrando el bienestar social, el bien común, para todos sus conciudadanos (as), y muy fundamentalmente para sus futuras generaciones, pues la historia así nos lo demuestra.

Por lo tanto;
Es nuestro deber, nuestra obligación personal para con nuestras sociedades en general, en clonar los buenos ejemplos sociales de nuestros antecesores, logrando de esta manera volver a encaminar nuestro pueblo por el rumbo correcto a través de una educacion MORAL, ÉTICA, CÍVICA, de la mano con nuestras actitudes, comportamientos, ejemplos en estas normas, principios, costumbres, disciplinas.

Solo es cuestión de que reflexionemos con impulsos sociales.

Hace años se ha comenzado a sembrar la semilla de la MORAL, ÉTICA, CÍVICA, en la RD, para las transformaciones sociales, con reflexiones, proyectos ciudadanos, para que asumamos una actitud de cambio de lo inmoral, a lo moral.

Uniéndonos cada día más por la urgente determinación de cambiar los ejemplos inmorales, que asumimos como si fueran patrones correctos a seguir.

Es que con;
VALENTÍA, CORAJE, HONOR, heredados de nuestros antecesores, aportamos en todo lo posible a esta noble causa e ideal nacional.

Yo, tu, el, ella, ellos, ellas, aquellos, aquellas, todos podemos asumir nuestros compromisos, deberes, para con la patria, para con nuestras familias, niños, jóvenes, las futuras generaciones quisqueyanas.


Cuando una nación olvida los acontecimientos fundamentales de la patria ES CUANDO AUSENTAN EL PATRIOTISMO EL NACIONALISMOS


Como ciudadanos (as), adultos, mayores, es nuestra responsabilidad saber que un día como hoy murió nuestro mártir, fundador de la República Dominicana JUAN PABLO DUARTE Y DIEZ. Es un deber, como derecho educar correctamente a nuestros niños, jóvenes, enseñándole sus historias patria, COMO LA VIDA, MUERTE DE SUS MÁRTIRES, HEROES, la cual presentamos a continuación para que como familias estudiemos aprendiendo los sentimientos para la patria.

Para la fecha histórica del 15 de julio de 1876, el patricio Juan Pablo Duarte, fundador de República Dominicana,  muere en Caracas,Venezuela, su muerte fue en la soledad del exilio, según el acta de defunción expedida por el Jefe Civil Miguel Piña, en la cual precisa que Juan Pablo Duarte, murió a las 3 de la madrugada, del 15 de julio de 1876, en su hogar situado en las esquinas del Zamuro y el Pájaro.
Miguel Piña escribe en el acta: “De las noticias que he podido adquirir aparece que el finado tenía 60 años de edad, soltero, industrial y natural de la República de Santo Domingo e hijo legítimo de Juan José Duarte y Manuela Díez, difuntos”. Según otros historiadores murió de 63 años. 

Juan Pablo Duarte nació en la ciudad de Santo Domingo el 26 de enero de 1813, durante el período conocido como el de la "España Boba". Sus padres fueron Juan José Duarte, oriundo de Vejer de la Frontera en la provincia española de Cádiz, y Manuela Diez Jiménez, oriunda de El Seibó, hija a su vez de padre español y madre dominicana.
La noche del 15 de julio del 1876, Duarte se acercaba a su fin, sus hermanas Rosa, Francisca, estaban a su lado, su hermano Manuel Duarte, había perdido la razón, alucinaba en una habitación.

La familia Duarte, se encontraba en la más completa miseria, esto se podía notar en toda la casa, por la falta de aguares, trataban de subsistir por medio  de la costura, en los trabajos que realizaban Rosa y Francisca, recursos que apenas le alcanzaban para vivir, tal era el ambiente en el que Duarte se encontraba en su lecho hacía la muerte, que padeciendo de una enfermedad agotadora, que lo convirtió en un moribundo, reflejándose en su condición física. Nuestro patricio contaba con 63 años al momento de morir, según datos históricos parecía que contaba con más de ochenta años. Sus sacrificios que lo llevaron a vivir una vida de enfermedades, privaciones, penalidades, lo habían reducido a esa penosa situación de vivencia.

Cabe destacar que en su entorno social, para sus vecinos de Caracas, Duarte era un dominicano que había tenido cierta importancia en su país o por lo menos eso era lo que parecía,  ignorando los Venezolanos que si la familia Duarte y Diez, vivían en la extrema pobreza, miserias, se debía a los sentimientos patrióticos, nacionalistas, que lo hacían dejar rus riquezas, sus vidas, por conquistar una patria libre, soberana e independiente, libres, advertidos de todo mal social, demostrando su desinterés económicos en los años 1844 y 1863, donde entregaron a la causa, al ideal por la fundación de la patria, sus patrimonios familiares, todo esto lo desconocían sus vecinos, e incluso que JUAN PABLO DUARTE Y DIEZ, era uno de los patricios más puros, morales, éticos, cívicos, del Continente Americano, el cual había entregado su juventud, fuerzas, al servicio de la patria que soñó, con valentía, coraje, entregando su alma y corazón, hasta su último aliento de vida.

Así llego aquella triste noche que anunciaba el final del patricio, acostado en su habitación, alumbrada con una vela que quizás el mismo confecciono, con sus recuerdos, sus reflexiones, pasaba el tiempo en espera de su ausencia, justo a las tres de la madrugada, de aquel sábado 15 de julio del 1876, el patricio exhalo su último aliento. Rosa y Francia, lloran sin aceptar la partida de su hermano, diciendo en alta vos Duarte ha muerto lejos de la tierra que lo vio nacer, olvidado por sus compatriotas.

Así murió quien nos dio identidad propia, quien nos marco con el ejemplo patriótico, nacionalista, moral, ético, cívico, con humildad, solidaridad, en sus luchas por fundador la nación de la REPUBLICA DOMINICANA, la cual amo con toda sus fuerzas, logrando su conquista.

Así murió el mártir, el que sacrifico dos veces el patrimonio familiar para hacemos libres.

Así murió JUAN PABLO DUARTE Y DIEZ, según su hermana Rosa Duarte, “subió al cielo a entregar su palma y su cruz, cruz y palma que le habían sostenido hasta consumar su martirio“.

Fue enterrado en el cementerio de Tierra de Jugo  en una humildísima sepultura.


ÚNETE!!! Con impulsos sociales, juntos podemos conquistar una correcta educación para cada dominicano, cada DUARTIANO, en beneficio de las generaciones.

Que nuestro Dios todopoderoso interponga su mano bendita en toda nuestra conciencia ciudadana, amén.